Hotel Cala D'or

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Hotel Cala D´Or es el segundo más antiguo hotel de Mallorca, casi 80 años. Suficiente excusa para que todos conozcamos la historia de este emblemático y maravilloso lugar.Hasta los años setenta los payeses, cuando terminaban su día de trabajo, solían descender al Caló de ses Egos (hoy Cala Egos), lo que significa Cala de las Yeguas, para refrescarse y lavar los caballos y mulos.Por entonces ya había turismo.CALA DOR, "PICAROL" Y EL PARAISO. José Costa Ferrer; dibujante y caricaturista Ibicenco, se instaló en Palma de Mallorca hacia los años 20: Personaje inquieto y aventurero, fue uno de los primeros galeristas de renombre de la Isla, exponiendo en su galería de arte las primeras obras de Picasso que se pudieron ver en esta zona Mediterránea. Uno de sus sueños, fue montar una colonia de verano y se fijó en dos zonas, la primera la bahía de Pollensa, cerca de Formentor; seguramente tan impresionado como en su día lo estuviese Adan Diehl, el millonario argentino que convirtió Formentor, (Pollensa) en reclamo de artistas y famosos de todo el mundo. Pero "Picarol" como apodaban a José Costa, tuvo la mala suerte al comprar unos terrenos en la bahía de Pollensa, en los que al poco tiempo se establecería una base de hidroaviones. Esto fue motivo suficiente para anular sus planes de crear una urbanización veraniega en la zona.La otra zona en la que había puesto interés, era la costa de Santayí.La belleza de la zona, sus playas, sus calas y el gran parecido con su Ibiza natal, le animó a comprar una importante cantidad de terreno en el que comenzaría a cimentar sus sueños. Enseguida le puso nombre, Cala d`Hort, como una hermosa cala de Ibiza. La pereza lingüística de los lugareños, lo convertiría con el paso del tiempo en Cala D`or, muy a pesar seguramente de nuestro protagonista. Josep Costa, edificará hacia 1933 sus primeras casas con estilo Ibicenco en Ses Puntetes entre Cala Gran y Cala Llonga. El primer paso ya estaba dado, enseguida animado por su espíritu inquieto y el escaso valor que entonces tenía la tierra, dividió sus terrenos en parcelas, invitando a sus amistades a instalar sus casas veraniegas en la zona.A finales de 1.933 convence a un amigo Belga, el pintor belga Médard Verburgh. que había conocido en Ibiza y lo llevó a Mallorca para exponer su obra en la “Galería Costa”. Lo ánimo hasta conseguir que comenzase la construcción de un Hotel en la preciosa cala existente.El empuje de Picarol y la ilusión de Médard sumado a las facilidades que este primero le dio a su amigo pintor, hace que en 1934 comiencen las obras del Hotel Cala Dor.DESDE MEDARD A LA FAMILIA NICOLAU A principios de 1.935 el “Hotel Cala D’Or”, está listo, dotado de nueve habitaciones, cafetería, restaurante y zona de recepción, además de piscina y playa casi privada.Médard, ocupado entonces en el desarrollo y preparación de sus exposiciones, pone a cargo del hotel al El señor Van Craynet, compatriota Belga, que se encargaría de la explotación del establecimiento hasta la muerte del propietario en 1.957.Debido a los contactos de Picarol y Médard, que les había proporcionado la famosa galería de arte de uno y las exposiciones realizadas en la Isla del otro.Los primeros en disfrutar de los encantos de Cala d’Or fueron personajes típicos para el entorno de un artista, personajes como Olegario Junyent, escenógrafo del Teatro Liceo de Barcelona, Natacha Rambowa, ex-esposa de Rodolfo Valentino, Ramón Balet, productor de cine, o los pintores Anglada Camarassa, Felipe Bellini, Domingo Carles, Sebastián Junyer, ect.A ellos se unieron más tarde otros artistas, entre ellos el novelista Bernhard Kellermann. Verburgh fue responsable, de la llamada “invasión belga” de Cala d’Or que comenzó en 1934 y no acabaría hasta los años 70. En los años 50, después de la merma turística provocada por las guerras, Baleares en general y Cala Dor en particular, se convierten en zona de retiro y descanso privilegiada, donde no se deja sentir la terrible situación que vive Europa. En el año 57 muere el propietario del hotel, quedando la persona de confianza del propietario como gerente y representante de éstos.Se inician negociaciones entre el señor Van Craynet y Don Miguel Nicolau, para cambiar de manos la explotación del Hotel.Para entonces el Hotel, ya tenía buena fama en Baleares y en Europa, contando con más de 30 habitaciones.En la década de los 60, comienzan la ampliación del hotel con la construcción de un edificio anexo, “Can Trujillo”, partiendo de una casa de verano existente.Con la crisis del “golfo”, los herederos del propietario entran en quiebra con sus negocios de importación-exportación, llegando a un acuerdo de venta. Se reúnen en Cala Dór con la familia Nicolau y Francisco LLabrés (accionista del Hotel), donde se negocia la operación, quedando como nuevos propietarios hasta nuestros días. En la actualidad el Hotel se encuentra inmerso en un respetuoso proceso de modernización, sin olvidar las raíces, el estilo y el alma que le han hecho mantenerse a flote durante todo este tiempo de vida.

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